Las 7 cuentas que tienen que estar a nombre de tu cliente

La regla, y de aquí sale todo lo demás:

Nada de lo que hace funcionar el negocio de tu cliente está en una cuenta tuya, ni pagado con tu tarjeta. Nunca. Desde el primer día.

Se abren todas el mismo día, con el cliente delante, con su correo y su tarjeta. Tú entras después como miembro administrador invitado.

Parece un detalle administrativo. Es la decisión que más determina si esto es un oficio o un lío, y casi ningún tutorial de «monta tu agencia de automatización» la cuenta.

La tabla

# Cuenta A nombre de Tarjeta Coste al mes Para qué
1 Meta Business + WhatsApp Cloud API Cliente. Va atada a su número y a su cuenta de empresa Cliente Según mensajes, unos 7-15 € El canal
2 n8n Cloud (Starter) Cliente Cliente Unos 20 € Donde viven los flujos
3 Anthropic (la IA que redacta) Cliente Cliente Unos 12-25 € El cerebro
4 Google (Calendar y Sheets) Cliente Ninguna, es gratis 0 € Agenda y hojas
5 Telegram Cliente Ninguna, es gratis 0 € Avisos y panel del dueño
6 Google AI Studio Cliente Ninguna en el nivel gratuito 0 € Transcribir las notas de voz
7 ElevenLabs Cliente Cliente Según uso Solo si además coge el teléfono

Total que paga el cliente por sus propias cuentas: entre 45 y 90 € al mes, según el volumen de mensajes que reciba.

Dos cuentas más, solo si además le haces la web: el dominio (del cliente, unos 15-30 € al año) y Cloudflare Pages (del cliente, gratis).

Lo único que NO va a nombre del cliente

Tu servidor de demostración. Ese es tuyo, cuesta unos 5-9 € al mes y es uso interno de tu negocio: sirve para tener la demo encendida y poder enseñarla a cualquier hora. No aloja el sistema de ningún cliente y nadie te paga por acceder a él. Esa distinción importa, y está explicada abajo.

Los tres motivos

1. La licencia de n8n

n8n es gratis, pero no es software libre sin condiciones: se publica bajo la Sustainable Use License, y conviene leerla en su fuente antes que en un vídeo. Está en docs.n8n.io/n8n-community-license.

Lo que dice, en sus palabras: la licencia «restringe el uso a fines internos del negocio» («internal business purposes»). Y su propia sección de preguntas frecuentes pone la línea donde de verdad está: puedes usar n8n siempre que sea para los fines internos de tu negocio y no estés poniendo n8n a disposición de tus clientes para que conecten sus cuentas y construyan flujos.

Traducido a lo que haces tú:

  • Montar automatizaciones para un cliente y cobrarle por ese trabajo: sí. Es tu trabajo, y se cobra como cualquier otro trabajo.
  • Tener tú un servidor con n8n, meter dentro a cinco clientes y cobrarles una cuota mensual por tenerlo ahí: eso ya no. Eso es ofrecer n8n como servicio, y n8n lo vende aparte, con licencia comercial.

Lo incómodo es que el segundo caso es justo al que empuja la comodidad: es más fácil llevar un servidor que cinco. Si cada cliente tiene su propia cuenta a su nombre, no estás ni cerca de esa línea y no tienes que preguntarte dónde está.

2. No quieres ser una empresa de alojamiento

Si el servidor es tuyo, el fallo de las tres de la mañana es tuyo. Y no solo el fallo: las actualizaciones, las copias de seguridad, el disco que se llena, la factura que se duplica el mes que un cliente triplica los mensajes.

Ninguna de esas cosas se puede facturar bien y todas te llaman por teléfono. Tu oficio es montar y ajustar sistemas, no mantener servidores de otros.

3. Meta ya te obliga con una, aprovéchalo

La cuenta de WhatsApp tiene que ir a nombre del negocio de todas formas: va atada a su número y a su cuenta de empresa, no hay forma de hacerlo de otra manera.

Eso te da la frase con la que se explica todo lo demás sin que suene raro: «la de WhatsApp tiene que ser tuya obligatoriamente, así que hacemos igual con las demás y te quedas con todo a tu nombre».

El mensaje que se le dice al cliente

Literal, en la reunión en la que se abren las cuentas:

«Todo esto va a tu nombre y lo pagas tú directamente, entre 45 y 90 euros al mes según el volumen. Yo no te cobro nada por encima de eso. Lo hago así por dos razones: no quiero que dependas de mí para nada, y si un día no quieres saber de mí, apagas mi acceso y todo sigue funcionando. Es tuyo desde hoy, no desde el viernes.»

Funciona porque no pide confianza: la demuestra. Y porque contesta, antes de que la haga, la pregunta que todo dueño de negocio tiene en la cabeza y casi ninguno formula.

Los cuatro errores que no hay que cometer

1. Meter a varios clientes en tu servidor y cobrarles al mes.
Te saca de la licencia gratuita de n8n y te convierte en el servicio técnico de todos. Las dos cosas a la vez.

2. Poner tu tarjeta «para empezar y ya me lo pagas».
Empieza como un favor de dos meses y acaba siendo una discusión sobre un recibo de hace medio año. Y mientras tanto, el sistema del cliente depende de que tu tarjeta no caduque.

3. Ser tú el dueño del dominio del cliente.
Es la forma más silenciosa de dejarlo atrapado, y la que peor sienta cuando se descubre.

4. Dejar tus claves de API dentro de su n8n.
Si comparte tu clave, su consumo lo pagas tú. Y si te la filtran, no sabes por dónde ha salido.

Cuando el cliente se va

Esta es la prueba de que la regla funciona. Si todo está a su nombre desde el primer día, la salida no es una negociación: son cinco pasos y no hay nada que migrar.

  1. Te quitas de los miembros de su n8n. (O dejas tu acceso, si él lo pide por escrito.)
  2. Él cambia las contraseñas de n8n, Meta y Anthropic.
  3. Él comprueba que las tarjetas que pagan son las suyas.
  4. Le mandas el vídeo de formación de 15 minutos y el manual de dos páginas.
  5. Le mandas la hoja de precios y le enseñas dónde se cambian.

No se borra nada. Las hojas, el calendario y las conversaciones están en sus cuentas desde el primer día, así que no hay nada que devolver.

Y el último mensaje, que es el que casi todo el mundo escribe mal. Este es el que funciona:

«Listo, [nombre]. Ya me quité de los accesos, así que a partir de ahora el sistema es solo tuyo: la cuenta de n8n, la de WhatsApp y la de IA están a tu nombre y las pagas tú, no pasa por mí. Te dejo el vídeo y el manual de dos páginas. Los precios los cambias tú en la hoja, sin llamarme. Si algún día quieres que le añada algo o que le dé un repaso, me escribes y te paso presupuesto de ese trabajo. Que vaya muy bien la temporada.»

Fíjate en lo que no dice. No dice «cualquier cosa me escribes», que es soporte gratuito de por vida disfrazado de amabilidad. Dice «te paso presupuesto de ese trabajo»: eso es venta futura.

La frase que cierra

La mayoría de los que instalan automatizaciones dejan al cliente atrapado. Y el cliente lo sabe, aunque no sepa explicar por qué.

Por eso la pregunta «¿y si me quiero ir?» no se contesta cuando aparece: se desactiva el primer día. Quien abrió las cuentas a su propio nombre no tiene ninguna respuesta buena para esa pregunta, y por eso la teme.


Si esto te ha servido

Esto es un trozo de un oficio entero: conseguir el negocio, enseñarle el sistema funcionando en tres minutos, montarlo, cobrarlo y entregarlo sin quedarte atado a él.

  • Instalador de IA · el método — el PDF con el trabajo comercial escrito entero: la visita al mostrador, la demo de tres minutos, el precio, las doce objeciones con su respuesta literal y el contrato.
  • Kit IA para Negocios — el sistema ya montado y ejecutado de verdad: ocho flujos para importar en n8n, la guía de 91 páginas con cada pantalla dibujada, las hojas y los documentos de entrega. La primera instalación son tres horas.

Y si lo que tienes es un negocio y lo que quieres es que alguien te lo monte, eso se habla en Empresas.

Esto no es asesoramiento jurídico. Es cómo se hace en la práctica y dónde está escrito para que puedas comprobarlo tú: la licencia de n8n está en docs.n8n.io/n8n-community-license. Si tienes dudas sobre tu caso concreto, consúltalo con un profesional.